miércoles, 10 de abril de 2013
Rimas sin anestesia.
Te voy a llevar. Te voy a sentar.
Los pies y manos te voy a atar.
La boca no hace falta porque lo último que haces es hablar.
Voy a gritar. Me vas a escuchar.
Desde las cosas más obvias hasta las que no se pueden contar.
Te voy a llenar de cachetadas. Te voy a dejar la cara marcada.
Te voy a arrancar todos los pelos. Hasta que se me vayan todos los celos.
Cada uno de tus dedos voy a arrancar y nada vas a poder tocar.
De a poco te baño en alcohol. Te tiro un poquito en los ojos así no podes ver más el sol.
Sin miedo, con un revólver te voy a apuntar y en tu cara de súplica mis ojos se van a clavar.
Quiero jugar con vos hasta que me canse. Quiero destruirte a mi ritmo y que el tiempo me alcance.
No vas a correr, no vas a gritar. Esta vez tu presencia no me va a perturbar.
Cuando sea el momento, un fósforo me vas a ver prender. Llena de entusiasmo y riendo te voy a ver arder.
Finalmente, en un éxtasis de felicidad observo como tu cuerpo de a poco se termina de calcinar.
¿ Realmente tus cenizas tengo que barrer? ¿Enserio lo tengo que responder?
Yo no soy la que miente. En cambio vos sí. Merecías que te arrancara los dientes.
Igualmente, ya no queda nada de vos. Me siento rara. Te extraño. A penas se quién sos.
martes, 9 de abril de 2013
Contestá.
¿Dónde estás?
¿Qué haces?
¿Qué queres?
¿Por qué no apareces?
¿Por qué no me decís?
¿No querés?
¿No te gusta?
¿No vas a responder?
¿Por que te vas?
¿Sos idiota?
¿Me extrañas?
¿Te acordás?
¿Me escuchas?
¿Me ves?
¿Me estas mintiendo?
¿Qué te pasa?
¿Qué pensas?
¿Te gusta?
¿Por qué hablan?
¿Sos?
¿Te haces?
¿Podes más?
Ah, ¿no vas a responder?
...
Voy a gritar tan fuerte. Eso es lo que voy a hacer.
No me das señales. No las encuentro.
¿Las hay?
¿Vas a volver?
...
Ah, ¿no vas a responder entonces?
Ah, ¿no vas a responder entonces?
Ah, ¿no vas a responder entonces?
...
¿Qué haces?
¿Qué queres?
¿Por qué no apareces?
¿Por qué no me decís?
¿No querés?
¿No te gusta?
¿No vas a responder?
¿Por que te vas?
¿Sos idiota?
¿Me extrañas?
¿Te acordás?
¿Me escuchas?
¿Me ves?
¿Me estas mintiendo?
¿Qué te pasa?
¿Qué pensas?
¿Te gusta?
¿Por qué hablan?
¿Sos?
¿Te haces?
¿Podes más?
Ah, ¿no vas a responder?
...
Voy a gritar tan fuerte. Eso es lo que voy a hacer.
No me das señales. No las encuentro.
¿Las hay?
¿Vas a volver?
...
Ah, ¿no vas a responder entonces?
Ah, ¿no vas a responder entonces?
Ah, ¿no vas a responder entonces?
...
Entonces no te quedes más.
lunes, 8 de abril de 2013
No puedo más.
Palabritas empujan dentro de mi boca. Quieren salir.
Quieren expresarse de la forma más fuerte que exista sobre la tierra.
No puedo más.
Tengo las manos atadas. Los ojos vendados.
Te leo y no puedo más.
Te escucho y estoy bien.
Te veo a través de esta figura y no puedo más.
Estoy loca.
Me enfermé.
Me siento mal.
Me duele la cabeza.
Jajaja qué ironía.
Qué contradicción.
Esto es en vano.
Ya es tarde.
Estoy confundida. Quiero estarlo. Hacemelo saber. Me voy a arrepentir.
Las palabras van haciendo presión cada vez más.
De a poco, una por una comienzan a lastimar mis labios.
Me sangra. Ayudame. No me gusta. Me duele.
Finalmente me rindo. No puedo más.
Respiro hondo.
Y suelto.
sábado, 6 de abril de 2013
Subte "D"
Bajó las escaleras con algo de entusiasmo y decepción a la vez.
No sabía si estar contenta o si tener a mano una caja de pañuelos y un revólver.
-Buen día- Dijo cuando se acercó a la boletería.
-Buen día- Respondió el empleado con amabilidad. Valoraba el buen trato de los pasajeros. No todos deseaban realmente buenos días. O por lo menos no sus caras.
- Dos viajes por favor- Pidió convencida, dejando un par de billetes y monedas sobre el mostrador.
-Aquí tiene.
-Gracias.
-No hay de qué.
Pasó la tarjeta por la máquina, conservando todavía un viaje.
Caminó hasta uno de los bancos, observando los enormes carteles de publicidades que sobresalían de las paredes.
Se sentó a esperar el primer subte, solo para verlo pasar. Al igual que al segundo, y al tercero, y al décimo cuarto.
De pronto, una figura se paró frente a ella.
-Disculpe que me meta, pero noté que hace algunos largos minutos que está aquí sentada, trabajo en el puesto de diarios de en frente pero como ve, mi turno ya terminó.
Ella lo miró y continuó esperando sin decir palabra alguna. A decir verdad, la presencia de aquel tipo la alteraba bastante.
- Me llamo Carlos. Un gusto - se presentó torpemente, esperando cualquier tipo de reacción de parte de ella.
- Hola- Contestó cortante, ya de mal humor.
-Vuelvo a pedir disculpas, pero le cuento, que al trabajar en esta estación, veo a diario personas que se sientan a esperar a alguien y se pasan minutos, incluso horas, hasta que pasa el último subte y la gente de metro vías decide cortar la tensión pidiendo incómodamente que se retiren.
- No es mi caso. Gracias por la anécdota- Respondió sin sacar la vista que ahora se fijaba en un cartel con una publicidad de relojes que se encontraba en la pared de en frente.
- Bueno, no vengo a sacarla de aquí porque no es mi trabajo...
- Entonces?
-Entonces nada, vengo a preguntarle si quiere compañía mientras espera.
-No, gracias.
El hombre no sabía si seguir insistiendo o si marcharse rápidamente antes de que esa mujer, cuyo nombre desconocía, lo apuntara con un revólver y acabara con su vida en menos tiempo del que llevaba esperando quién sabe a quién en aquella estación.
- Bueno, me quedaré aguardando al próximo subte de todas formas. Estas situaciones las vivo a diario, como ya le dije. Sería una pena que se quedara hasta el último subte.
- No es mi caso. Puede irse y ya?- Contestó algo furiosa, alterada, preocupada.
Esa reacción no había sido de su agrado. Entendía que aquella señorita no estaba en su mejor momento, pero tampoco iba a dejar que lo tratara de esa manera, a lo que respondió sin pensarlo demasiado:
- De acuerdo, al fin y al cabo no soy yo el que se queda echando raíces. Usted es un caso más aunque no lo acepte.
- Puede ser, pero de mis raíces va a crecer un árbol hermoso- Respondió con ironía, burlándose.
- Me parece perfecto, usted es una hermosa mujer y seguramente encontrará a alguien que la venga a regar todos los días mientras sigue esperando a quien plantó esa linda semillita, que ahora es un bello árbol repleto de raíces, las cuales están dificultando la llegada de mi subte. Debería cortarlas. Están enredándose en las vías, señorita.
- No se preocupe, traigo una podadora en mi cartera. Ya que insiste tanto, admito que soy uno de los tantos casos con los que se encuentra diariamente.
Finalmente, el subte llegó y el diariero se marchó.
Ella continuó esperando.
viernes, 5 de abril de 2013
Adjetivos y algo más.
Movimientos y manos torpes.
Acciones limitadas.
Silencios que hablan.
Pupilas que gritan.
Frases y palabras por vomitar, que terminan siendo digeridas y se alojan en el estómago.
Tiempo justo. Ritmo tranquilo.
Gestos inconfundibles.
Señales obvias.
Músaica random.
Luces invasoras.
Risas nerviosas.
Cuerpos vibrantes, confundidos, destructivos.
Mentes inquietas.
Voces internas.
Respiraciones entrecortadas, agitadas.
Necesidad. Explosión de preguntas.
martes, 2 de abril de 2013
Perfumes para búhos.
¿ Qué hago sentada en mi silla, esperando algo que nunca va a llegar?
Mientras, escucho las gotas cayendo sobre las claraboyas de mi cocina.
Miro hacia el frente y me encuentro con los cuatro estantes agarrados a la pared rosa.
Sobre el primero, se encuentran tres frascos de perfume. Los tres empezados. Los tres sin terminar aún.
Cada uno utilizado para diferentes ocasiones Todos con un mismo objetivo. Ninguno lo cumplió. Solo alguno de ellos funcionó alguna vez, pero no siempre como yo quería.
Un búho me mira fijamente. Su mirada se clava en mis ojos por más que me mueva hacia la izquierda o hacia la derecha.
Es el mismo que escuchó una historia sobre vos.
Es casi el mismo que me insiste con que me vaya y abandone la espera.
Es el mismo que idolatra a personas de tu pasado.
Es el mismo, y casi el mismo al que no escucho, continuando sentada en mi silla, esperando, mientras sigo escuchando las gotas cayendo sobre las claraboyas de mi cocina.
sábado, 30 de marzo de 2013
Rápido.
Y de a poquito te vas metiendo dentro del agua.
Primero un pie, después otro.
El agua llega hasta tus rodillas y seguis caminando.
Te miro desde la orilla.
Ni por casualidad te darías vuelta para ver si sigo ahí. Ya sabes que sí.
Aumentas la marcha. Contenes la respiración cuando el agua se pone a la altura de tus hombros.
Pera. Boca. Nariz. Ojos. Orejas. Pelo.
Todo cubierto por algo que me es imposible adivinar.
Y de pronto, desaparecés.
viernes, 29 de marzo de 2013
Pobre.
Por cada pertenencia que voy metiendo dentro de mi mochila pienso y repito en voz alta: "pobre"
(short)
- pobre
(pastillas)
- pobre
(libro)
- pobre
( cepillo de dientes)
- pobre
( celular)
- pobre
( cargador del celular)
-POBRE
Cuantas cosas necesito meter en mi mochila para darme cuenta de que soy una pobre idiota?
lunes, 25 de marzo de 2013
Un tour por tu cuerpo.
Voy a trepar por tu dedo meñique del pie y escalar hasta el dedo gordo. Bajar por el tobogán de tu empeine y recorrer tu tibia hasta la rodilla.
Hundirme en la carne de tu pierna y jugar con tus partes.
Evitar a toda costa el ombligo, saltar en tu panza, elevarme centímetros para luego impactar sobre la superficie blanda y que ésta me reciba.
Dividirme en dos partes más y recorrer las deformidades de tus manos.
Llegar a los codos y enterrarme en las pieles movedizas. Morderte para ver si te duele. Cruzar un puente hasta tus costillas, y llenarte de cosquillas. Pasar por tu pecho, dormir una siesta.
Despertarme encontrándome con mis divisiones en tus clavículas y luego seguir hasta tu pera.
Parar por tu boca, darte mil besitos y saltar hasta tu nariz. Empujarla para arriba y que seas un chancho.
Barrer mis problemas con tus pestañas y reflejarme en tus ojos.
Llegar a tu frente, subir un poquito más y perderme entre tus pelos.
Hacer un agujero, entrar en tu cabeza y desconectarte del exterior. Basta de problemas. Dame amor.
domingo, 24 de marzo de 2013
Vuelta manzana.
El calendario de mi cabeza marca días. Hasta que llega.
Me levanto, pensando mientras me cambio. Cambiandome mientras pienso.
Bajo al pasillo. Te tomo por sorpresa.
Paseamos, recorremos juntas. Te llevo, me llevas. Es todo nuevo.
Llegamos y somos felices. Miles de sonidos vibran por el aire y llegan a nuestros cuerpos. Nos transmiten paz, nos transmiten alegría de la que necesitamos por estos días.
Queres conocer?
Conozcamos entonces.
Me gusta como te moves, me gusta la forma en la que me haces mover.
Gracias por mantenerme atenta a esta ciudad, a veces de mierda.
SOMOS UNA ELEGANCIA!
Entramos en el espacio, saludamos, vos a las tuyas, yo a los míos.
Y si querés me marcas un millón de metas por segundo. Y si tenes ganas me agotás, y no quiero saber más nada.
Pero a vos no te dejo, no me voy, salvo por un ratito, pero sabes que vuelvo a buscarte, porque me gusta que nos escapemos si el día está feo. Me gusta que nos escapemos si amanecimos mal, o si todos estan en mi contra.
Me cansas de cuerpo pero no de ganas.
El día se pasa y seguís conmigo.
Vamos a dar otra vuelta.
lunes, 18 de marzo de 2013
Under Control.
Ahora es cuando comienzo a sospechar que un día me encontraste andá a saber dónde y pensaste que era un muñeco a cuerda que hablaba.
Al principio lucía bien, adornando tu cama después de que la hicieras. Yo sobre el acolchado, impregnada de tu perfume, rodeada de tus cosas, observando siempre cualquier movimiento.
A decir verdad, nunca estuve entre tus cosas. Fue tal vez producto de mi imaginación.
Pero no importa, sigamos...
De a poco voy cumpliendo con mi rol.
Me agarras como más te gusta, cambias la posición de mis extremidades.
Cambias la forma y el color de mi pelo a uno bastante particular, ya que no podes tener el muñeco que vos queres.
¿Sos conciente de que podés cambiar mi estado de ánimo? No deberías, pero podés.
Me sentas con los brazos cruzados, piernas extendidas y cabeza gacha, para que no te perturbe mi mirada, que es lo único de lo que no posees control.
Al principio lucía bien, adornando tu cama después de que la hicieras. Yo sobre el acolchado, impregnada de tu perfume, rodeada de tus cosas, observando siempre cualquier movimiento.
A decir verdad, nunca estuve entre tus cosas. Fue tal vez producto de mi imaginación.
Pero no importa, sigamos...
De a poco voy cumpliendo con mi rol.
Me agarras como más te gusta, cambias la posición de mis extremidades.
Cambias la forma y el color de mi pelo a uno bastante particular, ya que no podes tener el muñeco que vos queres.
¿Sos conciente de que podés cambiar mi estado de ánimo? No deberías, pero podés.
Me sentas con los brazos cruzados, piernas extendidas y cabeza gacha, para que no te perturbe mi mirada, que es lo único de lo que no posees control.
Te encanta estancarme en un estado de preocupación- desesperación- tristeza- enojo- dependencia y por sobretodo, disfrutas sabiendo que me lleno de preguntas sin respuestas. Por eso actuás como actuás y hacés lo que hacés conmigo.
Nunca te detuviste a analizarme antes de atarme completamente a tu capacidad de hacer y des-hacer sobre mí.
Aparecés y desaparecés sin fijarte siquiera si sigo ahí o si me caí al suelo.
Ya no tiras de la cuerda que proviene de mi interior, porque no te interesa escucharme.
Solo hay tiempo para tus monólogos que de repente desaparecen como si nada, y tus charlas solitarias quedan suspendidas sobre el clima tenso e incómodo que generaste en mí.
En cada cosa que me decís puedo percibir promesas que nunca van a cumplirse.
Nunca te detuviste a analizarme antes de atarme completamente a tu capacidad de hacer y des-hacer sobre mí.
Aparecés y desaparecés sin fijarte siquiera si sigo ahí o si me caí al suelo.
Ya no tiras de la cuerda que proviene de mi interior, porque no te interesa escucharme.
Solo hay tiempo para tus monólogos que de repente desaparecen como si nada, y tus charlas solitarias quedan suspendidas sobre el clima tenso e incómodo que generaste en mí.
En cada cosa que me decís puedo percibir promesas que nunca van a cumplirse.
Pasa el tiempo y sigo en tu cuarto, ahora sobre un estante, observando junto a los demás muñecos, cubiertos por una capa de polvo de hace semanas, a tu nueva figura posada en tu cama, igual que yo hace un tiempo, acomodada a tu gusto, siempre a tu disposición,también con cuerda, pero esta vez, con un accesorio nuevo.
martes, 12 de marzo de 2013
Alpiste perdiste.
Te voy siguiendo por el lugar, levantando polvo, buscándote con la mirada para que no te vuelvas a escapar, aunque bueno, estas corriendo y me cuesta llegar a donde estas.
Esquivas los árboles con elegancia. Te tiras al piso y me esperas, dándome ventaja porque, sí, me encuentro a kilómetros.
Te tiras boca abajo en la tierra. Los codos apoyados sobre una piedra de un liso perfecto, justo para la ocación. La cabeza apoyada sobre tus brazos que ahora estan cruzados.
Subis tu pierna derecha a la altura de tu pecho. Se te levanta la remera y puede verse tu ropa interior. Me calienta. (je)
Me encanta como te estiras, como me esperas, como te escapas y como al fin desaparecés para que te siga buscando.
Llego a la entrada del caos en el que te metiste, claramente, me perdí para llegar.
Podes sentir mis ganas de atraparte y ahí es cuando te incorporas de un salto y volas.
Mientras corro, el viento me pega en la cara y me hace llorar los ojos. Aprovecho y lo uso como excusa.
De repente mi mente comienza a ponerse en blanco y no puedo seguirte el juego. Me choco contra todos los árboles que aparecen en mi camino.
Caigo al suelo cuando una rama gigante me atraviesa el craneo e instantáneamente caigo de culo al piso.
No quiero pensar qué hago ahí corriéndote ni que acaba de pasar porque cada segundo que lo hago, mis ganas de desaparecer de la faz de la tierra van aumentando y en enormes cantidades.
Te diste cuenta que no te sigo más. Detenes la marcha y volves hacia atrás.
Me ves tirada en el piso con los ojos cerrados y te acercas a donde estoy, pretendiendo levantarme, bordearme la cabeza con tu brazo derecho, con tu mano en mi frente y que sigamos jugando.
Cuando estas a centímetros mío, abro los ojos, me levanto en menos de un segundo y te atrapo. Gané el juego.
domingo, 17 de febrero de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
De verde a gris.
Te veo. Te veo en verde. Espero. Escucho el tic tac de las agujas al moverse. Escribo tu letra. Te veo en verde.
Todavía.
Me las busco para estar mal. Entonces entro a ese cuarto de dos. Reviso, miro las fotos.
Repaso los recuerdos. No quiero revivir tus sentimientos pero estan presentes y se notan.
Yo no soy de verdad. De repente te encuentro, claramente, seguis ahí, en esa habitación. Te estancaste, salí de ahí de una puta vez!!!!!!
Entiendo que llegué de imprevisto y tal vez te hayas olvidado de volver a cerrar la ventana porque siguen entrando más y más brisas.
Quiero ser un tornado, un huracán que revuelva esta habitación y renueve el aire. Que vuele las fotos, los recuerdos, tus sentimientos o simplemente que te fijes en lo que hago y que te distraiga por un ratito. Te parece?
Entonces ahora es cuando empiezo. Los recuerditos tiemblan sobre la repisa. Las luces se apagan. El piso comienza a agrietarse.
Grito, grito muy fuerte. No se si estoy haciendo bien las cosas pero tengo ganas de hacerlo, porque si, y me dijiste que no hay explicación.
Así que tenes miedo eh?
Empezas a tantear la pared intentando encontrar una puerta que de al exterior. Te da pena abandonarlo, pero sabes que vas a volver para arreglar las cosas. Morite.
Mientras tanto, soy tu salida de emergencia.
domingo, 3 de febrero de 2013
Scars
Desierto hasta en lo lugares más extraños sin recorrer salvo por mi. Salvo por vos.
Todavía brillas en mi, y haces brillar hasta los rincones más oscuros y ocultos que hay dentro mío.
Tu falta de presencia se manifiesta con largas, invisibles y silenciosas grietas repetidas sobre la superficie vacía. Seca de vos.
Sabes de ellas. Te resultan un problema. Te hacen tropezar, perdes tu ritmo, cayendo a un pozo sin fondo. Y no salís.
Desesperas y rompes cuanta pared se mantenga firme en frente tuyo, destruyéndome por dentro y por fuera.
Tu necesidad de escapar me lastima, me desintegra al fin.
Curiosos caminos trazados a lo largo de mi vida ya no son recorridos ni valorados, no son vistos ni escuchados. Me lo prohíbo a mi. Se lo prohíbo a todos.
Ya no tengo interés.
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