lunes, 14 de enero de 2013

Just don't let me down.

Vas y venís. Das y recibís. Creas, reís, lloras, te enojas. Viajas lejos. Ves a tus seres queridos. Progresas, evolucionas, escribís. Y eso te hace feliz. Estas feliz. Sos feliz. Son pocos los problemas que te preocupan y son pocos los días que pueden llegar a durarte si son graves. Te llenas de vida. No se si voy. No se si vuelvo. Doy y no recibo lo que espero. No hago bien las cosas. Lloro. Me enojo. No tengo a donde viajar si no es por el trabajo. Todos se encuentran de vacaciones. Me encuentro estancada hace meses. No se avanzar, o no puedo. O no quiero. Porque todo lo que intento es en vano. Frases repetidas se cruzan por mi cabeza. Frases ya conocidas, sin respuestas que me puedan hacer bien. Soy un problema. Mi cabeza es un problema. No encuentro lo interesante. Me desespera. Me siento en el piso y lloro. Las cosas que se encuentran al rededor mío se elevan y empiezan a estrellarse contra las paredes de mi habitación. Escucho gritos que rebotan por cada rincón dejándome sorda una y otra vez. La música todavía corre contra la corriente, rompiéndome los tímpanos. Me duele mucho la cabeza, siento que va a explotar. Tal vez sea mejor. Tal vez cada uno de mis problemas se vaya a la cabeza de otra persona o vuelen por los aires, se escapen por las ventanas. Quiero que todo esto pare pero no encuentro la manera de mantenerme en pie, sin caerme, sin perder el control. Papeles vuelan al rededor mío. Papeles chiquitos, con frases cortas. "te quiero tanto". "te amo". "te quiero hasta el infinito y más allá". "me quedaría una eternidad con vos" No.
Estas fuera de mis capacidades de control sobre las cosas. Todo empieza a prenderse fuego a mi alrededor. Papeles, corazones, cajas, muñecos. Me arrincono contra la pared implorando que las llamas no se me acerquen, porque todavía espero. Una braza salta hacia mi pelo. Empiezo a sentir como se expande el ardor por cada parte de mi cuerpo. El fuego busca mi cabeza. Pero vos estas por debajo de todo eso. Nada puede sacarte ni quemarte. Mantengo la posición que tenía antes de que empezara este infierno de todos los días. El reloj vuelve atrás sus agujas. Mi pelo está intacto. Mi cuerpo también. Los objetos en su lugar. Yo estoy sentada en el piso. Y vos seguís acá.

domingo, 13 de enero de 2013

Imposible

Me gustaraía pensar en vos sin que se me nuble la vista, me gustaría reírme con vos, y no de tus desgracias, me gustaría acordarme de vos de la mejor forma. Poder escucharte sin que tu voz se desvanezca con el tiempo. Hablarte sin que te tapes los oídos. Quererte sin rencores. Llorar y que me seques las lagrimas. Que me llegue un mensaje y esté tu nombre. Que me escuches, sin leerme a través de una pantalla. Visitarte sin que me cierres la puerta. Usar ropa sin sentir tu olor. Escuchar una canción sin tener que pasarla. Caminar y que me entiendas. Irme a dormir y que lo sepas. Acostarme y que sepas qué hacer con mis cosas. Darte la mano y que no la sueltes. Cerrar los ojos y sentir tus manos en mi brazo o mi espalda. Abrirlos, y que estés ahí. Soñar, y despertar sin llantos.Dejar de arrepentirme. Cocinar, y que sea para vos. Pensar en vos sin confundirme. Abrazarte y encontrarme. Encontrarte sin haberte perdido.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Accidente.


2 de febrero de 2009.
2 minutos fueron los que terminaron con mi 2009 recién empezado.
2 acompañantes.
La pista de reproducción sonaba con Vale de Fito Paez.
Hablábamos con mi papá sobre qué tan asqueroso tenía el pelo. Mi hermano, adelante escuchando la conversación, que no llevaba a nada.
De repente, volcamos. Volamos por los aires.
Así de descriptivo. No tengo idea de lo que pasaba antes y lo que pasó después.
Solo me acuerdo la camioneta invadiendo el espacio de dos carteles, con señales de transito. En vano. Terminaron como nosotros.
"papá que haces!?". fue en vano también.
Ruido de vidrios rompiéndose contra el asfalto. Chapas abollándose. Golpe seco. Pérdida de conciencia.
Abro los ojos y miro mis manos. Llenas de sangre. Yo, sobre el pasto. Mi papá corriendo de un lado para otro, desesperado, sin entender un carajo.
La gente intentando calmarme y yo intentando descifrar que mierda hacia tirada en el suelo, intentando creer lo que estaba pasando.
En mi cabeza, mi mamá estaba muerta. En la realidad, mi mamá estaba durmiendo, sin imaginar el desastre que acababa de pasar.
Un llamado la despertó. 8:05 am. Malas noticias.
Mi hermano, a 10 metros del desastre irreconocible que antes solía ser una Eco.
El cinturón salva vidas pero no la cabeza. No mi cabeza, ni la de mi hermano.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Psicosis a las 4:48.


- Tesoro, ¿qué te has hecho en el brazo?
- Me he cortado.
- Es un gesto de personas inmaduras que buscan atención.
¿Te ha aliviado?
- No.
- ¿Te ha aliviado la tensión?
- No.
- ¿Te ha aliviado?
¿Te ha aliviado?
- No.
- No entiendo por qué lo has hecho.
- Entonces pregúntamelo.
- ¿Te ha aliviado la tensión?
(Un largo silencio).
¿Puedo mirar?
- No.
- Quisiera mirar, para ver si está infectado.
- No.
(Silencio).- Sabía que lo harías. Un montón de gente lo hace. Aligera la tensión.
- ¿Tú lo has hecho alguna vez?
- ...
- No. Qué coño, demasiado sano demasiado sensible. No sé dónde lo has
leído, pero no aligera la tensión.
¿Por qué no me preguntas por qué?
¿Por qué me cortado el brazo?
- ¿Te apetece decírmelo?
- Sí.
- Entonces dímelo.
- PREGUNTAME
POR QUÉ.
- ¿Por qué te has cortado el brazo?
- Porque me hace sentir de puta madre. porque me siento de puta madre
- ¿Puedo mirar?
- Puedes mirar. Pero no tocar.
-  ¿Y según tú no estás enferma?
- No.
- Yo creo que sí. No es culpa tuya. Pero debes hacerte responsable de tus
acciones. Por favor no vuelvas a hacerlo.
Psicosis 4:48 Sarah Kane

http://aquariablog.files.wordpress.com/2010/08/4_48.pdf

Pesadillas.

Domingo 4 am.
Vuelvo a despertarme después de aquella repetida pesadilla. Me duelen los ojos y los siento hinchados. Toco mi pelo y es un desastre a causa de las mil y una vueltas que me haces dar mientras duermo.
Estoy transpirando y no me basta con el aire que entra por la ventana.
Me duelen las piernas de la noche anterior. El tiempo se me hace eterno.
Movimientos inconscientes vienen acompañados de ruidos sordos que provienen de mis mandíbulas.
Ya estoy cansada. Me doy vuelta y busco el celular. Convencida y equivocada, como todas las noches.
No hay mensajes.
Vuelvo a dejar el celular donde estaba. Cierro los ojos e intento dormir otra vez. Mañana va a ser un día nuevo pero una noche repetida.

(22 de diciembre de 2012)

Tengo miedo.

Solo vos me entendes. Si las cosas van mal, vos lo sabes. Si yo estoy mal, vos lo percibís.
Solo vos tenes idea de las cosas que realmente me lastiman. Sabes lo que me desintegra completamente. Conocés mis puntos débiles y mis felicidades.
Me cuidas de que no me ataquen mis peores miedos en cualquier momento del día o de la noche.
Solo en vos confío ciegamente.
-Entendés lo que te digo?
- sí
Me equivoqué. Ya se.
-sí
No quiero que lo que dejo en tus manos me juegue en contra. No quiero que lo uses para destruírme.
Soy frágil como el papel. Cuidame como cuidas a tus creaciones.
No me lastimes.No me lastimes por favor.
No me mientas.
No dejes que me haga mal.
Si no podes con esto, andate, olvidate. Pero no te quedes para hacerme mal.

(2 de diciembre de 2012)

Te extraño.

A veces te busco. Te busco en el aire, en el baño, entre la gente, en mi cocina, en la calle, cuando voy al parque, adentro de los árboles, siguiendo al perro, y le pregunto si te vio. O al gato.
Te busco a la tarde, en los colores, en la lluvia o las películas. En las frutas y verduras, aunque no me gustan y dejo de buscar.
Te busco en los dibujitos y cuando me voy a dormir. Te busco cuando escucho música, pero el reproductor pasa la canción y ya no te encuentro, y tal vez no te quiera encontrar. O tal vez
sí.

(1 de noviembre de 2012)